Estoy segura de que muchos de vosotros habréis leído sobre las diferentes estrategias de pérdida de peso, pero estoy segura de que nunca habéis encontrado un sitio que os informe sobre qué tenéis que hacer antes de ponerse a perder peso. Bien, en este artículo os daré 5 claves básicas y fundamentales que tendréis que tener en consideración antes de poneros a perder peso. Esto no sólo se limita a una preparación física, sino que también exigirá una preparación psicológica.

Entonces sin más, vamos a analizar punto por punto las 5 claves que tener en cuenta antes de perder peso:

Primera y más importante: perder peso no es perder grasa. Quiero que esto quede grabado a fuego en vuestra mente porque creedme, que os liberará de más de un quebradero de cabeza. El objetivo real cuando queremos “perder peso” es en realidad hace referencia a disminuir nuestro porcentaje de grasa corporal, porque nadie quiere perder músculo, eso sería totalmente absurdo. Tenéis que saber que la grasa, desde un punto de vista físico, pesa menos que el músculo.

Además, el músculo, entre otras muchas funciones, es una máquina de producción de energía para poder facilitar el movimiento, y para ello tiene unas reservas energéticas de una molécula que se llama glucógeno (entre otras). Esta molécula es capaz de, por cada gramo de glucógeno arrastrar 3 gramos de agua. Entonces es posible que estés bajando tu porcentaje graso, pero en la báscula te estés manteniendo en tu peso o incluso hayas subido ligeramente.

Segunda y haciendo referencia a la anterior: infórmate sobre el tema. Quiero decir que, si vas a perder peso, documéntate bien con información de calidad que permita tener juicio crítico y te permita seguir los caminos adecuados, porque créeme, más de uno va a intentar venderte humo. Entonces, lee y lee de sitios de fiar, que usen información contrastada en sus publicaciones. ¿Cuáles son estos sitios? Aquí abajo os dejo algunos para que podáis empezar:

Tercera clave: conoce lo que gastas. Esto de perder grasa es mucho más sencillo de lo que creemos y al final se traduce en datos numéricos. Nosotros tenemos que hacer un balance entre lo que consumimos y lo que gastamos en nuestro día a día. Entonces, para generar un balance negativo y conseguir este famoso déficit calórico para poder perder grasa, es necesario gastar más de lo que consumimos. Pues bien, para saber cuánto gastamos recurriremos a la famosa fórmula de Harris-Benedict que nos permitirá saber nuestro gasto. Pero ¡ojo! Tenemos que ser realistas con lo que gastamos, es decir, cuando añadimos a la fórmula el factor de actividad debemos ser sinceros con nosotros mismos para poder ajustar bien la energía a posteriori.

Cuarta clave: cómprate una báscula. Una vez conocemos lo que gastamos debemos procurar realizar un seguimiento de nuestro consumo para poder monitorizar si estamos por debajo del gasto y así asegurar el déficit energético. Puede parecer un poco tedioso al principio, pero es algo que resulta totalmente necesario, aunque bien es cierto siempre puedes contratar a algún profesional que lo haga por ti.

Quinta clave: visualiza tu objetivo y mentalízate. Es súper importante que antes de ponerte con cualquier plan nutricional, estés totalmente seguro de qué es lo que quieres hacer y de que vas a dar todo en el proceso. Que si está bien hecho no tendrás por qué sufrir ni pasar

hambre en absoluto, pero si bien es cierto que tendrás que poner de tu parte. Como se suele decir “quién algo quiere, algo le cuesta”. Al final, la sociedad de hoy en día no está lo suficientemente documentada e informada en cuanto a la nutrición se refiere por lo que como consecuencia la mayor parte de la gente, come mal y el redirigir la alimentación al final supone salir de nuestra zona de confort. Y todo este proceso, al principio, cuesta.

Espero que este post os resulte de utilidad porque ya os adelanto, que, si cumplís estas claves, el resto del camino no va a ser tan difícil como parece. Eso sí, trabajo, disciplina y constancia serán las máximas que tendréis que tener tatuadas en vuestro pensamiento porque todo proceso que merece la pena exige esfuerzo. Pero creedme, merecerá la pena.