Buenas a todos chicos, bienvenidos de nuevo a mi blog. El artículo de hoy va a tratar de las bebidas energéticas y es que han sido muchísimos los que me lo habéis pedido. Entonces me gustaría que en este artículo os llevaseis dos cosas en claro: si son o no peligrosas y sus posibles utilidades (ya sabéis que siempre me gusta dar contenido práctico y aplicable en el día a día).

Entonces… ¿son peligrosas las bebidas energéticas? Este mito es todo un clásico y digo mito, porque no, las bebidas energéticas NO son peligrosas para la salud. La gente piensa que estas bebidas pueden llegar a ocasionar problemas cardiovasculares e incluso pueden provocar la muerte. Sinceramente pensad… ¿no os parece un poco heavy para una bebida que se puede comprar en prácticamente cualquier establecimiento de alimentación?

Si os parece, vamos a analizar los ingredientes que presentan la mayor parte de bebidas energéticas: cafeína, taurina y vitaminas hidrosolubles, principalmente del grupo B, ácido cítrico… Por un lado la taurina, al contrario de lo que se pueda pensar, no es un ingrediente estimulante. La taurina es un aminoácido semiesencial, es decir, que no es siempre necesario aportarlo a través de la alimentación. Esta se puede encontrar en alimentos como los lácteos, los pescados y en mayores concentraciones en las carnes rojas y su efecto principal sobre el organismo reside en la estabilización de membranas gracias a su efecto antioxidante. La taurina ha tenido muy mala fama en relación con su efecto sobre el sistema cardiovascular, pero es que la literatura científica nos da un golpe en la cara diciendo incluso que podría tener efectos protectores gracias a este efecto estabilizador de membrana.

Entonces, como activo principal encontraremos la cafeína que si es una molécula excitante gracias a su acción sobre el sistema nervioso.

Es cierto que la cafeína no es recomendada en determinadas personas porque a parte de su efecto estimulante, incrementando la vigilia y la capacidad de concentración, así como las funciones cognitivas también actúa sobre otros lugares del organismo dando lugar a un incremento de la presión arterial, ritmo cardiaco, vasodilatación periférica… Pero la cafeína os recuerdo que es un activo que no sólo se encuentra en bebidas energéticas sino que también la contienen bebidas como el café, la coca cola, el té…por lo que los efectos periféricos no se producen por tomar la bebida energética sino por tomar cafeína. Lo que si que es cierto es que una bebida energética como el Monster por ejemplo, tiene más contenido en cafeína que un café normal pero… ¿acaso no os tomáis más de un café al día?

¿Cuál es el problema? Pues como en todo, la dosis hace el veneno y si te pasas de cafeína te puede sentar mal pero no es algo que te vaya a matar (a menos que te pases trescientos pueblos y te bebas 10 litros de redbull en medio día…). Y claro, otra cosa a tener en consideración es el estado fisiológico de la persona en tanto que si esta tiene algún tipo de patología en la que sea contraproducente el consumo de cafeína, este estará totalmente desaconsejado.

Otro gran problema y lo verdaderamente peligroso es que la gente mezcla bebidas energéticas con alcohol y no una copita precisamente, sino con mucho, MUCHO alcohol. ¿Qué pasa? Que el alcohol es un tóxico que actúa como depresor del sistema nervioso central por lo que combinarlo con una sustancia estimulante resulta totalmente contraproducente ya que al organismo se le están enviando señales contrarias de forma simultánea. Para que os hagáis una idea, sería como pisar el freno y el acelerador al mismo tiempo, pero en lugar de quemar el motor quemamos el corazón y nuestro sistema nervioso…no mola, ¿verdad?

“Pero María, estas bebidas son malísimas porque tienen azúcares añadidos…” Cierto, pero estas bebidas tienen detrás un equipo de marketing lo suficientemente inteligente de poder enfocar este producto a todo tipo de público objetivo, como pueden ser los deportistas muy usuarios de sustancias estimulantes que llevan cafeína. Pero, ¿qué pasa? Los deportistas no van a comprar un producto con azúcar, por tanto la solución es sencilla, se sacan bebidas sin azúcares añadidos y se ponen edulcorantes. Y repito, en cantidades lógicas ni la cafeína ni los edulcorantes que contiene cualquier bebida energética del estilo van a suponer ningún tipo de problema, es más, posiblemente mejoren el estado anímico y te ayuden a rendir más, tanto física como mentalmente (gracias al contenido de cafeína).

¿Entonces son malas las bebidas energéticas? En absoluto.

No tienen ningún tipo de riesgo sobre personas sanas sin problemas cardiovasculares. En este caso, estará contraindicado el consumo de cafeína en todas sus formas (comprimidos, té, café…). Personalmente desecharía las bebidas energéticas con azúcares añadidos porque aportan calorías bacías que elevan la glucemia de forma abrupta y encima no sacian nada de nada. En este caso, creo que no merecen la pena.

¿Qué usos interesantes se les puede dar a este tipo de bebidas? Pues en primer lugar como nootrópicos, es decir, estimulantes cognitivos y sensoriales, mejorando la capacidad de concentración y rendimiento mental. También como bebida pre y/o intra entreno (de hecho muchos pre entrenos tienen ingredientes muy parecidos a los que podéis encontrar en este tipo de bebidas) para incrementar el rendimiento deportivo, reduciendo la sensación de fatiga, disminuyendo la sensación de dolor e incrementando la vigilia. Incluso, la utilizaría como bebida recreativa ya que siempre será mejor que cualquier tipo de bebida alcohólica y/o azucarada que pueda tener impacto sobre nuestra salud y/o composición corporal. Eso sí, estableciendo un consumo responsable.

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