Muy buenas a todos y bienvenidos de nuevo a mi blog. En este artículo me gustaría explicar de la forma más resumida y sencilla posible los cambios que tienen lugar a lo largo del ciclo menstrual. Es cierto que ya he escrito acerca de este tema en varias ocasiones pero no hay nada todavía en mi blog que permita tener unas nociones básicas a todo el mundo, es decir, que podáis entender lo mejor posible el ciclo menstrual de una mujer sin llegar a quebrar demasiado vuestra cabeza. La idea es que conozcáis los cambios hormonales y el principal impacto que tienen cada una de las hormonas  a lo largo del ciclo de una mujer para que de esta manera sepamos entender cómo este puede afectar a la asimilación y utilización de nutrientes.

Mi intención también es explicaros el impacto que puede tener el ciclo menstrual en el rendimiento deportivo, ya que muchas mujeres experimentan cambios a lo largo del mismo.

El ciclo menstrual se encuentra divido en tres fases, que se encuentran bien diferenciadas por los diferentes cambios hormonales que determinan los distintos procesos a nivel del endometrio y los ovarios. Aquí debajo os dejo una foto del aparato genital femenino para que os vayáis familiarizando con las distintas estructuras fundamentales:

Imagen 1. Anatomía aparato genital femenino.

Es importante saber que cada una de las fases pueden tener una duración variable en función de cada mujer, es más, entre un ciclo y otro de una misma mujer, las fases pueden durar más o menos. Incluso, algunos de los síntomas que se van a describir pueden cambiar entre mujeres y entre ciclos.

Fase folicular. La fase folicular comienza desde el primer día de sangrado hasta haber transcurrido 10-16 días en función de duración de ciclo. Durante esta fase el endometrio se está desprendiendo ocasionando el sangrado característico que puede ir o no acompañado de síntomas como el dolor, hinchazón, malestar, cambios de humor…(de eso hablaremos en otro post). A nivel ovárico lo que está sucediendo es una estimulación de la formación de folículos, que son como las estructuras en donde se forman los óvulos. Esto ocurre como consecuencia de unas señales que provienen del eje neurohormonal, el eje hipotálamo-hipófisis, que envía señales para la liberación de estrógenos por parte de los ovarios. Además, la liberación de hormona folículo estimulante favorecerá el desarrollo de los folículos anteriormente descritos, presentando un pico de concentración en los primeros días de la fase folicular.

Durante el sangrado, los niveles de estrógenos serán muy bajos y el sistema inmune de la mujer puede verse comprometido. Sin embargo, según transcurre la fase folicular los estrógenos irán aumentando sus concentraciones de forma creciente hasta alcanzar su punto más alto en la ovulación. Los estrógenos, entre otras muchas acciones, favorecerán una mejor tolerancia a los carbohidratos dado que aumentan la sensibilidad a la insulina, facilitando así que estos sean utilizados como sustrato energético.

En la fase folicular los niveles de testosterona pueden verse incrementados en puntos concretos como puede ser los primeros días de sangrado, pudiendo experimentar incrementos en la fuerza, irritabilidad e incremento del deseo sexual. Por otro lado, no habrá secreción de progesterona, presentando niveles muy bajos durante esta fase.

Fase de ovulación. Esta fase puede durar de 1-3 días atendiendo a cada mujer y duración de ciclo. Durante este periodo se producirá la salida del ovocito maduro (óvulo) del ovario para que este pueda ser transportado a la zona uterina.

Esto se da gracias a los picos de dos hormonas, estrógenos y hormona luteinizante. La hormona luteinizante envía señales para que se sigan liberando estrógenos, generando un pico estrogénico que ayudará a activar, entre otras cosas, la colagenasa que es una enzima que favorecerá la liberación del óvulo de los folículos. Es posible que durante la ovulación los niveles androgénicos se vean aumentados, pudiendo producir distintos cambios como alteraciones cutáneas, incrementos de la fuerza, hinchazón abdominal…entre otros signos y síntomas típicos.

En la ovulación también incrementan los niveles de APS o adipsina, que es una proteína implicada en el almacenamiento de grasas. Por ello es conveniente que en este punto del ciclo se reduzca la ingesta de grasas.

Fase lútea. Esta fase dura entre 10-16 días en función de duración de ciclo y se caracteriza por el recorrido del óvulo por las trompas de Falopio hasta llegar al útero. Al mismo tiempo, el endometrio irá experimentando cambios anatómico-estructurales, incrementando su grosor, así como su inervación vascular. En resumidas cuentas, se irá preparando para generar el ambiente propicio para que se produzca la fecundación y que el óvulo fecundado tenga facilidades para poder implantarse.

A nivel hormonal, habrá una subida en los niveles de progesterona, secretada por el cuerpo lúteo que es una

estructura glandular con capacidad endocrina que rodea al óvulo maduro, formado después de la ovulación. Estos niveles de progesterona favorecen un acúmulo de sustratos en forma de triglicéridos y carbohidratos para asegurar el aporte de sustratos en caso de que se produzca la fecundación. Al mismo tiempo, los niveles de estrógenos bajan por su menor secreción por parte del ovario (que es el principal órgano secretor de estrógenos) pero sin llegar a caer del todo ya que el cuerpo lúteo también secreta estrógenos. Por esta razón, es muy normal que durante esta fase también se experimenten signos y síntomas asociados a los cambios hormonales descritos como astenia, cansancio, retención de líquidos, alteraciones cutáneas, cambios de humor, pérdida de fuerza, dolor mamario, hinchazón abdominal….

Si la fecundación no tiene lugar, el cuerpo lúteo cae y se produce la caída en los niveles hormonales de forma progresiva. A lo largo de este proceso, también es normal que los síntomas citados puedan aparecer, mantenerse o incluso acentuarse.

Al final de esta fase se produce el desprendimiento del endometrio, la caída hormonal a nivel estrogénico y de progesterona, dando comienzo a un nuevo ciclo.

Imagen 2. Fluctuaciones anatómico-hormonales durante el ciclo menstrual. Se diferenciarán cambios a nivel ovárico y endometrial durante el trascurso del ciclo menstrual atendiendo a los diferentes niveles hormonales.

Soy consciente de que esto es un poco complejo y que no todo el mundo tiene por qué tener conocimiento sobre fisiología, hormonas y menos aún su implicación en la nutrición y el entrenamiento. Por eso he intentado resumirlo y describir los puntos más importantes que os ayuden a entender los siguientes artículos en los que se hable de entrenamiento y nutrición durante el ciclo menstrual.

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¡Nos vemos muy pronto!