Este artículo me gustaría dedicarlo a destacar todos los beneficios que tiene entrenar fuerza, sin sumergirme demasiado en ello ya que podríamos escribir un libro entero al respecto y es que el impacto que genera el entrenamiento de fuerza es bestial, no sólo a nivel de estética, sino que a también a nivel de la salud.

El objetivo que tengo es concienciaros de que entrenar debería formar parte de nuestra vida porque en cierto modo, es parte de nuestra naturaleza ¿o acaso creéis que en la prehistoria se pasaban todo el día sentados delante del fuego? Os aseguro que cuando tienes que buscarte la vida día tras día para poder sobrevivir, el sedentarismo queda descartadísimo.

El entrenamiento de fuerza va a tener un gran impacto sobre nuestra salud, modulando nuestra fisiología como mecanismo de respuesta adaptativo a los estímulos que irá recibiendo cuando entrenamos con la finalidad de asegurar la recuperación del organismo.

Esto quedará reflejado en nuestra salud, de tal modo que si estamos sanos por dentro esto también se notará por fuera.

¿Y qué beneficios tiene entrenar fuerza?

El hecho más importante y con mayor impacto será un incremento de la masa muscular que determinará un cambio en el metabolismo. Entrenar fuerza será el método definitivo de incrementar nuestra tasa metabólica basal ya que, al haber más músculo, nuestro cuerpo consumirá más calorías en reposo. Esto se da gracias a un incremento de hormonas anabólicas como testosterona, hormona de crecimiento y factor de crecimiento insulínico que ayudarán a estimular la síntesis proteica.

Con relación a este último punto también veremos que nuestro cuerpo al tener más masa muscular será más eficiente a nivel de utilización de sustratos.

La sensibilidad a la insulina se verá incrementada, es decir, nuestros tejidos insulino dependientes como el músculo tendrán mayor capacidad para captar carbohidratos y utilizarlos como fuente energética. Esto se traducirá en una mejor tolerancia a los carbohidratos ya que nuestro cuerpo necesitará más energía para mantenerse activo en reposo. Esto facilitará que nuestro cuerpo se termine adaptando a medio largo plazo incrementando las reservas de glucógeno para poder aportar la glucosa necesaria cuando demande energía.

El entrenamiento de fuerza ha demostrado también mejorar parámetros cardiovasculares: mejora de la presión arterial y del perfil lipídico, siendo un agente protector frente a muchas enfermedades metabólico-hormonales, así como de origen cardiovascular.

También tiene una relevancia significativa sobre la salud mental ya que durante el entrenamiento se liberan endorfinas, unos mediadores celulares de analogía estructural a la morfina que generan una sensación de bienestar. Además, el entrenamiento de fuerza modula la liberación de catecolaminas como serotonina y dopamina, facilitando una mejora del estado anímico. Hay muchos estudios que revelan que el entrenamiento de fuerza ha reducido la incidencia de depresiones, así como mejora en las medias de tratamiento de la misma.

¿Sabíais que una de las causas más frecuentes de la pérdida de calidad de vida viene asociado a un dolor crónico producido por fracturas óseas?

Durante la edad adulta, se produce una pérdida progresiva de la mineralización ósea, es decir, nuestros huesos se vuelven cada vez más débiles haciéndoles susceptibles a facturas por impactos de menor grado. Esto afecta de forma prematura a la mujer, debido a la caída de estrógenos durante la perimenopausia, produciendo una caída abrupta en la densidad de los huesos. Cuando entrenamos fuerza, se produce un fenómeno que se conoce con el nombre de mecanotrasducción que es básicamente que el entrenamiento genera un estímulo que desencadena señales adaptativas que incrementan la captación de minerales en el hueso. De tal modo que entrenar fuerza puede suponer un agente protector frente a la osteoporosis y por tanto, alargar los años de vida libres de enfermedad que es mucho más importante que alargar la esperanza de vida porque pensadlo bien…¿de qué sirve tener más años de vida si te los vas a pasar sufriendo?

Y por supuesto, entrenar fuerza mejora la composición corporal, aumentando la cantidad muscular, el tejido óseo y reduciendo el porcentaje graso. Esto resultará beneficioso tanto en hombres como en mujeres, de tal modo que se conseguirán cuerpos estéticamente atractivos en ambos sentidos. A lo que me refiero, es que no porque una mujer entrene fuerza y desarrolle cierta cantidad de masa muscular se va a ver masculina, al contrario. De este modo alcanzará el cuerpo tonificado que tanto nos gusta, con la piel tersa y firme, nada de cuerpos de culturista hasta las cejas de anabólicos.

Esto y mucho más genera entrenar fuerza…¿os dais cuenta? Es una pasada y merece la pena al 100% porque vuestro cuerpo os lo va agradecer tanto por fuera como por dentro.

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¡Nos vemos muy pronto!

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